domingo, 5 de noviembre de 2017

Arócutin y Día de Muertos

Arócutin es una localidad de no más de 500 personas, se localiza a 7 km de Pátzcuaro. En el centro del pueblo está el templo de Nuestra Señora de la Natividad, el cual data de finales del siglo XVI y tiene la peculiaridad, que dentro del perímetro bardeado. Esta se localiza el panteón, justo enfrente de la iglesia. Afuera de ésta, el 31 de octubre se coloca un gran arco de flores con forma de iglesia, el cuál se utiliza para dar inicio a los festejos de Día de Muertos.

Las ofrendas que se colocan para el día de muertos se encuentran cubiertas en su totalidad por flores de Cempasúchil, las cuales, de acuerdo a una creencia popular, atraen a los muertos. Esto también se puede apreciar en el suelo, el cual se recubre con pétalos de cempasúchil, creando así un aspecto alfombrado. Entre tantas flores, es posible pareciar el retrato del difunto y una cantidad sorprendente de cirios (De acuerdo a una creencia, cuando el ánima regresa toma uno para iluminar el camino de vuelta). Si prestas atención, podrás ver el incienso que lo acompaña. 

Las personas que se reúnen alrededor del altar lo acompañan en ocasiones con música, en otras con sus rezos, algunas simplemente con su silencio.

Es normal que en los altares se coloque café con piloncillo, calabaza y camote hervido. Estos serán repartidos entre las personas asistentes con la salida del sol.

En los altares, las tumbas no son más que montones de tierra, elegantemente decorados con mota de obispo, flor de nube y cempasúchil.